Como se puede echar de menos tanto a alguien, de verdad me esta haciendo sentir eso que llaman amor, siento esas mariposas en el estomago, tengo ese miedo inevitable de perder esto, ya me seria muy difícil por no decir imposible buscar un amor por que ya conseguí sentirlo, en sentir todo aquello que te pueda hacer sentir el amor: eso que llaman felicidad en su máximo esplendor hasta llegar a ese terror, ese miedo y toda esa tristeza que te hace sentir por perder aquello que al fin encontraste.
Es tan perfecto a lo que pareja se refiere, te trata con dulzura, te cuida, te ama, le importa bien poco los defectos que tengas, le encanta tal y como eres, se fija en cada detalle de ti, de tu cuerpo, de tu forma de ser y no saca lo malo, todo lo contrario, te hace sentir especial, única e inigualable que jamas cambiaría por nadie, por que solo ella podría ser la que hiciese que todo su mundo fuese perfecto, lo que le ha faltado realmente para completar su felicidad para completar su vida y que ya no le falte más, tan solo seguir viviendo junto a ella y nadie mas.
A la mas mínima idea de no tenerle, todo yo, esas mariposas empiezan a revolotear nerviosas sin parar, mis lagrimas preparadas para salir corriendo a socorrerme, a poder socorrer a esas mariposas con esa ilusión de poder calmarlas; mi cuerpo se comprime acurrucándose creyendo que eso me ayudara y me cuidará como un caparazón preparado para cualquier golpe que duela aun menos, sabiendo que sigo siendo más frágil que ese cristal frente a la piedra tan dura como el diamante.
Todo mi yo se prepara para derrumbarse, para ponerse al borde del precipicio y que unas manos venga y las empujen; pero a la misma vez me siento tan libre y segura cual pajarito apunto de salir a volar creyendo que esas manos, sus manos, que tengo detrás serán mis alas.
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